Sin recursos, peligra el Archivo Histórico de la Biblioteca Arturo Tolentino (Ciudad Juárez - México)

Documentos que datan desde el año 1726, que para leerlos se requieren guantes y cubrebocas por lo viejos que están, se encuentran en el Archivo Histórico dentro de la Biblioteca Arturo Tolentino, donde los papeles a duras penas han sobrevivido debido a los pocos recursos invertidos para conservarlos.
Incluso las lluvias han dejado su huella en algunos libros que se mojaron a causa de goteras y a pesar de que hace años habÃa un proyecto para digitalizarlos, se carece del equipo, por lo que quienes los consultan tienen que recurrir a la lectura original o a escanearlos.
Felipe Talavera GarcÃa, custodio del Archivo Histórico que concentra cerca de seis mil libros, comentó sentirse orgulloso de los documentos que guarda y que son consultados por los estudiantes de todos los niveles educativos para conocer la historia de Juárez y la región.
Indicó que durante las torrenciales precipitaciones del verano del 2006 “cuando hubo muerte y destrucción en Juárez†–dice– unos doce libros de la década de los veinte se mojaron, pero lograron rescatarlos y pueden ser legibles.
“Vinieron a corregir las fallas en el techo, pero sà cayó algo de agua. Ya no tenemos ese problemaâ€, narró.
Para que un documento sea considerado histórico, debe tener una antigüedad mÃnima de 30 años.
“De ahà pa’trás y lo demás está en el Archivo Municipal, donde se llama archivo de concentración, que es a donde llega lo que va saliendo diariamenteâ€, explicó Talavera, quien es paleógrafo (estudia la escritura antigua).
Comentó que en el caso de las sesiones de Cabildo, por ejemplo, tiene hasta mediados de la década de los setentas.
“Luego vienen y me preguntan por las recientes, pero les digo que no las tengo aquà porque no tienen 30 años. Es necesario que tenga 30 años de antigüedad para que me la traiganâ€, comentó.
Pero además, agregó con picardÃa, “ya no tengo dónde meterlasâ€, en alusión a que es reducido el espacio del Archivo Histórico dentro de la biblioteca localizada en el área del Parque Borunda.
El documento más antiguo que tiene es un parte militar que data de 1726, donde se menciona, entre otros asuntos, cuántos soldados perdieron la vida al acompañar las caravanas de civiles que se dirigÃan rumbo a Santa Fe a causa de enfrentamientos con los apaches.
“Se tenÃan que venir de Chihuahua a Paso del Norte y de Paso del Norte salÃan hacia Santa Fe y les proporcionaban militares para que los cuidaran (a los civiles). Y luego de regreso igual, hasta aquà venÃan acompañados, y esos partes que tengo aquÃ, partes militares son de esa épocaâ€, detalló.
Otros documentos que la comunidad puede consultar son censos de diversas épocas.
“También se encuentra la entrega del convento detrás de la iglesia de Guadalupe, el convento duró muchos años, hasta que vino el padre Pelayo se tiró ese convento, en los años de 1930â€, contó.
Estos y el resto de los documentos los tienen colocados en cajas y los cuida como un celoso guardián.
“Cada caja tiene su año, cada año tiene uno, dos o tres libros que hablan sobre lo mismo (se refiere al tema)â€.
Cuestionado sobre si lo tienen computarizado, Talavera GarcÃa externó que lo hacen los estudiantes de la carrera de Historia de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), pero es para trabajos escolares, no para consulta de la comunidad.
Indicó que los estudiantes acuden a realizar ejercicios de paleografÃa, por lo que para evitar que el libro se destroce por “darle tanta vueltaâ€, primero se escanea y luego lo transcriben, como parte de un convenio entre el Municipio y la escuela.
No obstante, el custodio comentó que cuenta con facsÃmiles, pero carece de equipo para leerlos.
“Lo que tengo aquà son los rollos, pero no tenemos en qué leerlosâ€, contó y recordó que en años pasados, la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) sacó copias a los libros que habÃa en su momento y se llevó una copia y otra dejó aquÃ.
“Pero no tenemos en qué verlos, desde que estoy aquà nunca los hemos movidoâ€, expuso. “UTEP me dijo que cuando acabaran en Parral me iban a regalar (el equipo) el que estaban usando en Parral, nunca han venido, a lo mejor todavÃa no acaban el de Parralâ€, aseveró.
Con la especie de proyector que se requiere, agregó, se podrÃa consultar más fácil, aunque comentó que quizá ya están obsoletos.
A diario, un promedio de 20 personas acuden a consultar el Archivo Histórico, de acuerdo con Talavera GarcÃa.
“Vienen de diferentes universidades, todos los bachilleres, vienen todos los preparatorianos, vienen en equipos, vienen unos cuatro muchachos y uno nomás hace las preguntas o le sacamos el libroâ€, comentó sobre la dinámica.
Lo que más consultan es la historia de Ciudad Juárez y los alumnos se sorprenden cuando observan que los libros fueron escritos con pluma de ave, por lo que para leerlos requieren de cubrebocas.
Según Talavera GarcÃa, sorprende la letra de los documentos porque estaba muy bien escrita, lo cual atribuye a que los que la estampaban eran escribanos reales que habÃa en México.
Agregó que el papel era traÃdo de España principalmente.
“Cuando vino Juan de Oñate traÃa 41 resmas de ese papel, en 1598, la caravana que salió desde Zacatecas hasta Paso del Norteâ€, afirmó.
¿Cuál era el propósito de traer papel?, se le preguntó.
“Hacer ésto, dejar la historiaâ€, sostuvo.
“Y servÃa para escribir las actas y todo, pero lo más que nada, servÃa para pagar el quinto real, para pagarle al rey los impuestos, que ahora decimos el IVAâ€, agregó.
Incluso dijo que se encuentran unas hojas selladas que se llamaba precisamente papel sellado y era con el cual se pagaban los impuestos.
“Entonces ya no podÃa hacer uno un documento notariado si no era en papel selladoâ€, aseveró.
- Fuente original de la noticia:
http://www.diario.com.mx/nota.php?notaid=b29a2a3c60be46649d171b5c2962b0fc (Por Pedro Sánchez Briones)
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