Francisco López: el guardián de la Historia

El Archivo Histórico de Marbella recoge documentación de la ciudad desde 1504 hasta el año 1975. Francisco López es su archivero desde hace más de dos décadas.
Muchos documentos son los que guardan la historia de Marbella. Pero si atendemos sólo a los escritos con cierta importancia, es difícil que no los encontremos entre las decenas de estanterías del Archivo Histórico de Marbella, que recoge unas 2.500 cajas de documentación histórica desde el año 1504 hasta 1975.
Francisco López es el director del Archivo Municipal de Marbella y archivero del Archivo Histórico, que actualmente se encuentra en el Centro Cultural Cortijo Miraflores. «La documentación más antigua que se conserva en este archivo forma parte de lo que denominamos como Fondo Bazán, que son una serie de documentos que se transfirieron al Ayuntamiento a finales del siglo XIX. Éstos pertenecían al Hospital Bazán que era una institución benéfica que se constituyó a partir de la muerte de Alonso de Bazán y de su hijo Fernando, que no tuvo decendencia», afirma.
Pero esta ubicación no ha sido, ni mucho menos, la única dependencia que el Archivo ha ocupado en sus muchos años de vida. Según López la historia del archivo «comienza lógicamente en el propio Ayuntamiento (Plaza de los Naranjos) para después pasar al Archivo San José en la calle Vázquez Clavel, de ahí al Ayuntamiento antiguo y más tarde al sótano del Consistorio. Después pasó a la calle Portada». El último movimiento «fue traspasar toda la documentación de carácter histórico hasta donde está en la actualidad», apunta.
Este cordobés de Priego, que trabaja en el Archivo Municipal desde el año 1987, comenta cómo últimamente este recinto está siendo muy visitado, además de por historiadores, por un nuevo tipo de investigadores. «Estamos teniendo muchas visitas de personas interesadas en conocer sus árboles genealógicos. Estos indagadores cuando ya han conseguido su objetivo suelen derivar sus investigaciones hacia otras más generales y se preocupan por conocer otros apartados de la Historia», comenta.
Descubrimiento
De hecho, la historia de Marbella es tan amplia que depara sorpresas incluso para los duchos en la materia, como es el caso de Francisco, que cuenta a modo de anécdota como, revisando algunos documentos, encontró varios datos que reflejaban la visita del Rey Alfonso XIII al municipio marbellí.
«Este hecho, que muy poca gente conoce, lo descubrí leyendo las Actas Capitulares. En ellas encontré el testimonio de un vecino que aseguraba haber visto pasar la comitiva real de camino a algún pueblo cercano. Para sorpresa del rey, cuando volvieron de su visita a los otros municipios, los vecinos de Marbella abordaron su comitiva con la intención de saludarle hasta que consiguieron parar su marcha», relata.
Pero el Archivo contiene, además, algunos documentos que tienen bastante valía por lo que representan históricamente. De ellos este archivero destaca Los Testamentos de Alonso de Bazán y los de su hijo Fernando, «que se remontan a finales del siglo XVI», y los documentos de deslinde del término municipal con respecto a otros municipios cercanos como Estepona o Ronda.
Pero, como en otras muchas facetas de la vida, la historia también ha dejado para la posteridad el recuerdo escrito de momentos desagradables, de los que Francisco se queda con uno que le sobrecogió sobremanera.
«Los documentos de la Guerra Civil han sido los que más me han impactado. En ellos hay una serie de expedientes de conducta que reflejan toda la problemática social de la guerra; te ponen los vellos de punta», refiere, porque en ella se puede leer la injusticia de algunas denuncias que se producían, y que se sabe que eran falsas y cómo esas personas «acababan fusiladas en la cárcel de Málaga».
- Fuente original de la noticia:
http://www.diariosur.es/20080130/marbella/guardian-historia-20080130.html
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